Desde los inicios de su existencia, estos animales acuáticos se han percibido como tiburones asesinos y letales, como consecuencia del desconocimiento y la falsa información que nos llega desde las noticias sensacionalistas hasta películas dramáticas de ciencia ficción.

Y es precisamente ésta percepción errónea la que dificulta su conservación de los tiburones e impide entender su importancia y gran valor biológico.

El océano es su hogar, y si no somos capaces de asumir que esto es así, que es donde deben estar y que es una suerte que habiten las aguas de todos los mares, mejor será que cambiemos nuestro día de playa y busquemos un plan alternativo.

tiburones asesinos

Qué son los tiburones

En el reino animal se clasifican dentro del grupo de los vertebrados, como peces que carecen de esqueleto óseo, siendo éste de cartílago. Por ello, los únicos restos que podemos encontrar son los de los dientes. También se les denomina elasmobranquios, que significa “branquias desnudas”, otro carácter que los diferencia del resto de los peces.

vida oceanica

Sin tiburones no hay océano, ni vida.

Son esenciales para la salud y el correcto funcionamiento del ecosistema marino.

Estos grandes depredadores se encargan de regular la cadena alimenticia, proporcionando a los ecosistemas un equilibrio necesario para su sustento.

El tiburón es el encargado de mantener la cadena alimenticia oceánica, ya que se alimenta de las especies más abundantes, generando un equilibrio entre los niveles poblacionales de las distintas especies que componen los ecosistemas.

Es así como los tiburones son los principales encargados de evitar “invasiones” de especies sobre otras, optimizando que los arrecifes, por ejemplo, mantengan su diversidad.

Los tiburones cazan a los ejemplares más débiles y enfermos de distintas especies, provocando que éstas se mantengan con sus miembros sanos y fuertes, colaborando así con su desarrollo y sustento.

Los ecosistemas son una red frágil donde cada actor tiene un papel único. Los científicos han descubierto que cuando un actor (por ejemplo, un superpredador en la cima, como los tiburones) es eliminado del ecosistema, el siguiente en la cadena florecerá, pero sólo temporalmente.

Su población incrementaría tan rápido que se alimentaría de su presa en exceso, hasta llevarla al punto de la extinción. Una cadena destructiva de eventos provocaría un incremento de algas que ahogarían los arrecifes de coral, matándolos eventualmente.

Si los arrecifes mueren, miles de especies perderían su hábitat.

Además de las consecuencias destructivas directas para el ecosistema marino si se extinguieran los tiburones, se perdería una fuente importante de alimento e ingresos para pescadores locales y comunidades costeras.

caza tiburones

La población mundial de tiburones está amenazada

Tristemente cierto. La mayor amenaza que enfrentan los tiburones es el cercenamiento de aletas, una práctica en la que son arrojados al océano después de haberles cortado las aletas. Incapaces de seguir nadando, los tiburones se hunden y mueren asfixiados o devorados por otros depredadores. Las aletas se venden para preparar sopa de aleta, considerada un manjar en Asia que demuestra estatus social.

cortar aletas tiburón

Otra amenaza es la sobrepesca que ocurre en todo el mundo. Cuando las poblaciones de peces disminuyen, los pescadores lanzan sus redes más lejos y terminan atrapando otros animales. Actualmente, el 80% de pesca con palangre es pesca incidental de tiburones. Después de ser pescados por accidente serán descartados, contribuyendo a la reducción de diferentes especies de tiburones.

Los tiburones muerden

Sí, pero por eso no son tiburones asesinos. Muerden porque tienen boca y dientes, cuya función es precisamente esa, alimentarse, pero ningún tiburón tiene una alimentación basada en los seres humanos. También muerden los perros, los humanos y todo ser vivo con boca.

Son peligrosos

En realidad, los tiburones ocupan uno de los últimos puestos del ranking de animales más mortíferos. Según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburones (ISAF) que elabora la Universidad de Florida de forma anual, los escualos mataron en 2018 a cinco personas en todo el mundo.

Pese a su fama de tiburones asesinos, estas criaturas provocan un número de muertes humanas muy muy bajo en comparación con otros accidentes relacionados con animales.

Los mosquitos, por ejemplo, acaban según la OMS con la vida de más de 750.000 personas cada año debido a que transmiten enfermedades como el dengue, la malaria, la fiebre amarilla o el zika. Los siguen las serpientes, que matan a unas 50.000 personas cada año; los perros, que causan unas 25.000 muertes mediante la transmisión de la rabia; y la mosca tse-tse, que transmite la enfermedad del sueño y mata a unas 10.000 anualmente.

En cambio, el ser humano sí puede considerarse peligroso para los tiburones. Cada año, cerca de 11 mil tiburones son asesinados. Eso equivale a tres tiburones asesinados cada segundo. Al día de hoy, un tercio de las especies de tiburón han sido exterminadas.

Los tiburones son agresivos y atacan

Rotundamente no. La mayoría de los tiburones tienen un carácter esquivo, tímido y solitario. Algunos son mas curiosos, pero en ninguno de los casos están esperando que nos metamos en el agua para desatar su ira ni saciar su hambre. Repetimos, que no formamos parte de su dieta (no somos parte de su ecosistema) y no tienen ningún tipo de desequilibrio emocional ni psicológico que les conduzca a tener ese comportamiento contra los seres humanos.

La mayoría de accidentes por “ataque” de tiburón tienen lugar por dos motivos, siendo ambos consecuencia de la alteración de su comportamiento natural como:

El Feeding, alimentarlos

Cuando se alimenta de forma artificial a los tiburones para atraerlos como exhibición turística puede desatarse en ellos una reacción que se conoce como “frenesí alimenticio”, que viene a significar que el tiburón cambia su comportamiento tranquilo por el de competencia por la comida. Si tocamos la campana de “hora de comer”, no se le puede pedir a un animal tan primitivo que guarde las formas y tenga cuidado de escoger finamente qué es lo que tiene que llevarse a la boca. En su cabeza lo único que pasa es, o como, o los demás se lo comerán todo.

Atracción involuntaria

Los tiburones implicados en sucesos con humanos a menudo están a la caza de presas de tamaño similar a la de los humanos, como las focas o los delfines. La mayoría de las especies de tiburones comen pescado o invertebrados, como calamares o almejas. 88 de los 130 incidentes entre humanos y tiburones investigados por el Archivo en 2019 no fueron provocados, lo que revela que el problema está simplemente en el aumento de la población mundial y, consecuentemente, del turismo.

En este sentido, los expertos subrayan que hay cada vez más surfistas y practicantes de otros deportes acuáticos con tabla en el agua, lo que propicia el encuentro entre humanos y tiburones. De hecho, el año pasado, más de la mitad de las víctimas murieron practicando alguno de estos deportes que atraen de forma involuntaria a los escualos.

Huelen la sangre y les atrae

Sí que la huelen, de hecho lo huelen todo. Pero está demostrado que ni el olor de la sangre ni el de la orina les atraen de forma particular (y mucho menos la humana, recordemos que no formamos parte de su ecosistema, por lo cual no nos reconocen como presas).

Sin duda una de sus características más impresionantes es su sentido del olfato. El agua fluye a través de sus dos aberturas nasales situadas una a cada lado del hocico. Entra en las fosas nasales y se mueve entre los pliegues anteriores de la piel que están cubiertas de células sensoriales. En algunos tiburones, estas células sensibles pueden detectar hasta el más mínimo rastro de cualquier sustancia química en el agua.

La realidad sobre la función principal de éste sentido te va a sorprender. Un estudio, que publica la revista PLOS One, concluye que el olfato puede contribuir a la orientación de los tiburones en el océano, seguramente basándose en su capacidad para detectar cambios químicos en el agua mientras nadan.

Si los conoces de verdad, te enamoras

Existen numerosas formas de participar de forma activa en su conservación pero como decimos siempre, la mejor forma de proteger y cuidar algo es conocerlo y comprenderlo bien.

Curso Especialidad Ecología de Tiburones

Si eres un amante de los tiburones, y te gustaría conocerlos y entenderlos en profundidad, te va a encantar nuestro curso de ecología de tiburones, certificado por SSI.

En él aprenderás sobre su biología, distribución, identificación y comportamiento. También veremos cómo se puede bucear de forma segura y respetuosa con diferentes especies de tiburones y en particular, con el tiburón angelote, especie protegida y en peligro crítico de extinción presente en aguas canarias.

Además el curso incluye una parte práctica que consiste en dos inmersiones en las cuales te enseñaremos a identificar los rastros del tiburón angelote, y el significado de su comportamiento mientras los observamos.

Recuerda

  1. Los tiburones asesinos no existen
  2. Los tiburones mantienen el equilibrio del océano y por tanto de la toda la vida del planeta.
  3. Es uno de los animales marinos más amenazados.
  4. Los tiburones sí muerden, como lo perros, pero los humanos no forman parte de su dieta.
  5. Se vuelven agresivos cuando los alimentas artificialmente, no son mascotas.
  6. Los ataques a surferos o otros deportistas acuáticos es por confusión o similitud con sus presas naturales como focas o delfines.
  7. Utilizan el olfato también para orientarse.
  8. Puedes bucear con tiburones si conoces su comportamiento y te formas adecuadamente.